Ojo con las conductas y personalidades manipuladas en Redes Sociales

Personalidades
15Nov, 2013

Los individuos, a medida en que se desarrollan, van adoptando distintas personalidades o actitudes que los diferencian de los demás; aunque también decimos que es el entorno en que nos desenvolvemos el factor determinante para la construcción del yo sujeto.

Las personalidades, entendidas como conjuntos dinámicos de características psíquicas de una persona; nos define lo que somos, cómo somos y cómo nos gustaría ser. Esta característica meramente individual comienza a gestarse en el individuo a muy temprana edad.

De pequeños, empezamos a imitar comportamientos y actitudes de aquellos a los que consideramos importantes en nuestras vidas como son: los padres, hermanos y maestros, o cualquier otra persona que veamos como un ejemplo a seguir.

Tenemos una buena imagen propia pero a veces las personas no pueden aceptar algunos aspectos de sí mismos; o no alcanzan sus expectativas idealizadas y eso les provoca ansiedad y desasosiego.

Por eso; es el concepto de «uno mismo» el que empieza realmente a caracterizarnos, distinguirnos y diferenciarnos como personas auténticas dentro de un grupo social.

Comúnmente; las apreciaciones personales son organizadas y fijadas de modo tal que siempre estamos de acuerdo con la concepción de sujeto que nos hemos instaurado de nosotros mismos.

Esa estimación personal, a la que denominamos conducta y que también es conocimiento, tiende a ser siempre consistente; y por lo tanto, hace que funcionemos mayoritariamente de la misma manera en que somos y nos comportamos.

Pero son las apreciaciones y calificaciones que realizan los demás sobre las personalidades; las que hacen que nos autoevaluemos y construyamos las concepciones de nuestro yo individual que muchas veces reflejamos en las Redes Sociales.

Así, vamos construyendo poco a poco la personalidad; basados, por demás, en las valoraciones que los otros hacen y nos devuelven sobre nosotros mismos. Lo que Charles Horton Cooley denominó: el yo espejo.

Entonces, sabemos que la identidad de la persona no solo se forma por la teoría del yo espejo de Cooley sino que, también, se constituye por otros atributos que guardan relación con el aspecto corporal, las interacciones sociales y las reflexiones personales denominadas «el yo privado».

Así es como actuamos, como el supuesto de «el yo ideal» que soy o que me gustaría ser. Ese sujeto ejemplar que motiva y está llena de metas personales o profesionales pero que; además, nos fija nuestros objetivos de belleza y bondad, haciéndonos sujetos únicos miembros de esta sociedad.

Todos los «yos» funcionan integrados y la personalidad tiene una identidad clara: somos como somos, nos conocemos bastante bien y nos aceptamos amplia o medianamente.

Personalidades manipuladas en Redes Sociales

Pero ojo, muchas de nuestras conductas y actitudes no son las mismas que reflejamos a través de nuestros perfiles virtuales. En ellas, tratamos de ser un poco más agradables o, por el contrario, más reacios con los demás.

Las personas y sus entornos forman la imagen que tenemos sobre nosotros mismos. Entonces es posible que nos encontremos ante la presencia de un alter ego virtual que nos determina como individuos desconocidos muchas veces hasta por nosotros mismos.

 

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Sobre el Autor
#Periodista Cultural venezolano egresado en Comunicación Social de la ULA, con especialidad en Publicidad y Mercadeo de la CIU; y como me apasiona la radiodifusión, soy Locutor de la UCV.

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